El trauma no es solo una historia que nos contamos; es una impronta fisiológica que reorganiza el cerebro y secuestra los sistemas de alarma del cuerpo. Bessel van der Kolk se apoya en décadas de investigación y práctica clínica para explicar por qué la terapia verbal por sí sola a menudo falla y cómo enfoques como el yoga, EMDR y la neurofeedback pueden restaurar la sensación de seguridad y agencia.